Lo que la industria alimentaria no quiere que sepa

Más grande, más jugoso, más salado, dulce, crujiente… siempre mucho más. La industria alimentaria y su comercialización sin parar ha sido tachada por muchos expertos como un factor importante en la epidemia mundial de obesidad que estamos viviendo.

El resultado de la exposición constante a comer más y un entorno alimentario repleto de oferta ha hecho que la gente desee alimentos ricos en calorías y llegar a ser auténticos adictos a la comida.

A pesar de que la industria alimentaria toma medidas al parecer en la dirección correcta, como por ejemplo haciendo campañas para llevar los productos saludables a las escuelas, la realidad es que es a menudo sólo marketing y
estratagemas, por lo que se generan dudas sobre si las compañías de alimentos grandes quieren realmente ayudar a combatir la obesidad.

En última instancia, los fabricantes de alimentos basura populares tienen la obligación de informar a los consumidores de sus productos, pero los consumidores parecen hacer caso omiso y siguen comiendo más y exactamente los mismos productos de ciertas empresas.

Los expertos en salud tienen un largo historial de seguimiento de la industria alimentaria y destacan que hay cosas que los fabricantes de comida basura no quieren que usted sepa sobre sus productos y la forma en que son tratados, además de hacer un marketing agresivo que realmente funciona.

Las promociones a menudo utilizan personajes de dibujos animados o regalos gratis para atraer a los niños hacia comida basura y el problema de esto es la gran cantidad de azúcar que están consumiendo, por lo que dejan a un lado comida sana como puede ser la fruta o el pescado.

Las manzanas frescas tienen abundancia de fibra y nutrientes que se pierden cuando se procesan en puré de manzana. Y la adicción de azúcar u otros edulcorantes aumentan el número de calorías sin hacer necesariamente el puré de manzana más sano. El zumo de manzana, que se procesa aún más, ha perdido casi toda la fibra y los nutrientes en su procesamiento.

En sus declaraciones las empresas hablan de propiedades saludables respecto a sus productos, tales como “cero grasas trans” o “contiene trigo integral” y ello puede crear la falsa impresión de que un producto es saludable no lo es. La realidad es que están cargados de sal y azúcar o grasas saturadas y carecen de fibra o de otros nutrientes.

Finalmente le recomendamos que si usted está comiendo los alimentos envasados como cereales, pan o pasta, compruebe encarecidamente la lista de ingredientes y verifique qué ingredientes lleva, quizá se sorprenda…